Infinito Delicias inaugura en Madrid un espacio pionero donde cultura, gastronomía e innovación se encuentran. Concebido como un ecosistema abierto y sostenible, el proyecto de la Fundación Daniel y Nina Carasso transforma la forma de habitar, crear y compartir, integrando tecnología como la inducción invisible de Cooking Surface en su cocina experimental y ofreciendo un laboratorio vivo de creatividad y colaboración.

Innovación culinaria como eje transversal
En Infinito Delicias, la innovación culinaria no es un complemento, sino un elemento central que articula el encuentro entre arte, cultura y gastronomía. La cocina deja de ser un espacio meramente funcional para convertirse en un laboratorio de experiencias, donde se ensayan nuevas técnicas, se exploran ingredientes sostenibles y se promueven prácticas culinarias responsables.
La integración de Cooking Surface, con su tecnología de inducción invisible, permite que cada superficie sea versátil y adaptable, facilitando talleres, demostraciones y eventos gastronómicos sin interferir con la estética del espacio. Este enfoque refuerza la filosofía del proyecto: cultura, innovación y sostenibilidad conviviendo en armonía.

Colaboración y comunidad
El proyecto se concibe como un ecosistema abierto, donde artistas, chefs, productores locales, startups y organizaciones culturales interactúan para generar sinergias creativas. Gracias a este modelo, Infinito Delicias funciona como un punto de encuentro intergeneracional y multidisciplinar, fomentando la cooperación, el diálogo y la creación colectiva.
Entre las iniciativas destacan talleres de cocina sostenible, exposiciones de arte culinario y programas educativos vinculados a la alimentación y la cultura urbana. Cada actividad refuerza la vocación social y cultural del espacio, consolidándolo como un referente de innovación y compromiso ciudadano en Madrid.
Compromiso con la sostenibilidad
La sostenibilidad está presente en cada detalle del proyecto. Desde el diseño arquitectónico del edificio hasta la selección de materiales y la tecnología de cocina, todo busca minimizar el impacto ambiental y potenciar la eficiencia energética. La Fundación Daniel y Nina Carasso supervisa y respalda estas iniciativas, promoviendo un enfoque integral que combina alimentación responsable, arte ciudadano y desarrollo social.
El uso de superficies de inducción invisibles de Cooking Surface ejemplifica cómo la innovación tecnológica puede integrarse con criterios sostenibles, ofreciendo soluciones duraderas, eficientes y respetuosas con el entorno.

Un espacio abierto al futuro
Infinito Delicias no solo refleja la innovación presente, sino que está diseñado para adaptarse a los retos futuros de la ciudad y de la cultura contemporánea. Su enfoque en experimentación, colaboración y creatividad lo convierte en un laboratorio vivo que seguirá evolucionando junto a la comunidad.
Al fomentar la hibridación entre gastronomía, arte y tecnología, el proyecto ofrece un modelo replicable de espacio cultural, donde cada actividad, taller o demostración se convierte en una oportunidad para aprender, compartir y transformar la experiencia urbana.
*Para más información: www.cookinsurface.com







