AMC, Asociación de Mobiliario de Cocina, desvela las principales tendencias que marcarán el diseño de cocinas este 2026. En este sentido, la principal asociación de fabricantes y equipamiento de cocinas a nivel nacional apunta para este año como base de los nuevos diseños los conceptos de calidez, sostenibilidad, luz y armonía. A ello añade la apuesta por espacios más acogedores y personalizados. (Imagen superior: modelo de OB Cocinas).

De esta forma, según AMC, conviven la idea de mantener una sensación de orden y amplitud, con la incorporación de tonalidades y materiales que aportan sofisticación, confort y una conexión más profunda con la naturaleza.
Para ello, este 2026, las cocinas tenderán a ser prácticas, abiertas o semi-abiertas al salón, de manera que, además de a cocinar, inviten a convivir, compartir y a disfrutar en compañía. Asimismo, el acero inoxidable, el excesivo minimalismo, los acabados ultrabrillantes y los laminados poco realistas ceden paso a un enfoque cálido, con toques acogedores. Algo que se consigue gracias al empleo de materiales naturales y sostenibles como la madera o las piedras con vetas pronunciadas y acabados en tonos neutros protagonistas de un estilo elegante y agradable.

La integración de electrodomésticos escamoteables (también hornos y microondas) ayuda a lograr un diseño más limpio y visualmente despejado. Esto contribuye a la idea de cocinas “invisibles”, donde prevalece la funcionalidad sin desorden.

Colores
En cuanto a colores, AMC señala el predominio de una paleta neutra con tonos blancos, beige, arena, madera clara, piedra y gris suave, seguidos de verdes y azules. Estos colores inspirados en la naturaleza, multiplican la luminosidad natural del espacio y reflejan serenidad y equilibrio.
Igualmente, destacan combinaciones de colores como blanco y madera, verde oliva y madera o beige y blanco. Tres estilos diferentes, que reflejan serenidad y un equilibrio entre estética y bienestar.

También se llevan los muebles de madera oscura en acabados nogal, chocolate o tabaco, combinados con encimeras claras y/o piezas auxiliares como mesas, sillas, sillones, suelos o detalles rústicos, bañados por la luz natural, y materializados a través de tejidos suaves y naturales como el lino o el algodón, minerales claros y paredes en neutros luminosos.
Al relajante verde oliva, en simbiosis con la calidez de la madera, se incorporan tiradores en negro y acabados dorados, encimeras de piedra clara y suelos de madera mate añadiendo elegancia, sofisticación y personalidad al ambiente.

Vuelven con fuerza los tonos tierra (terracota, caramelo y ocre), los verdes profundos (salvia y oliva) y los azules oscuros. Los colores más vibrantes se reservan para antepechos, papel pintado, isla y accesorios decorativos, creando puntos focales y contrastes dinámicos.
El negro seguirá presente, pero combinado con acabados metalizados o toques de latón que aportan sofisticación sin perder luminosidad.
Materiales y acabados
Para AMC, aquí mandan los materiales sostenibles y duraderos, acompañados de texturas naturales. De este modo, se priorizan los materiales orgánicos como las maderas naturales y sin tratar, con acabados alistonados o con veta, con especial presencia del roble blanco. De este modo, se reemplazan los acabados lacados, añadiendo volumen y calidez. También cobran protagonismo los acabados mates, satinados y sedosos.
En el caso de encimeras y antepechos, mandan las piedras naturales como mármoles suaves, cuarzos y cuarcitas o imitaciones de alta calidad que generan una estética uniforme, aportando elegancia y sobriedad.
Otros materiales naturales como yeso rugoso, microcemento y arcilla se incorporan también en detalles estructurales de paredes y techos.

Estilos
Como ya se ha apuntado, la moda pasa de los laminados y acabados brillantes y prioriza la autenticidad y la durabilidad del estilo transicional, capaz de unir lo clásico y lo contemporáneo dentro de un marco atemporal.
Las líneas curvas y suaves ganan protagonismo en muebles y accesorios para generar ambientes acogedores. Le sigue un estilo contemporáneo con laminados premium, porcelánico y maderas claras.
Por último, las cocinas minimalistas adoptarán una estética orgánica y combinarán superficies resistentes, frentes sin tiradores, electrodomésticos integrados, antepechos planos y acabados mate con texturas naturales de estética depurada pero cálida.

Cocinas abiertas
Desde hace tiempo, las cocinas se han transformado en espacios abiertos o semi-abiertos al salón, combinando una mayor interacción social con la multifuncionalidad ya que no sirven solo para cocinar. Precisamiente esta apertura al salón, proporciona una mayor amplitud y, en muchas ocasiones, luz natural.
En este contexto, la implementación de islas y penínsulas facilita la transición entre ambas estancias y la coherencia en materiales y colores proporciona sensación de fluidez visual y continuidad espacial. El objetivo es crear un ambiente que se integre armoniosamente con el resto del hogar, sin sacrificar la funcionalidad por lo que la planificación del espacio es esencial.

Penínsulas y electrodomésticos integrados
Por una cuestión de espacio y usabilidad, la península está ganando terrero frente a la tradicional isla de cocina. Y es que, como explican desde AMC, constituye una alternativa más equilibrada y eficiente que permite ganar superficie de trabajo, integrar una barra o zona de comedor donde cocinar, estudiar, trabajar o desayunar. Además, mejora la circulación en cocinas de menor tamaño al permitir mayor espacio libre de paso que una isla.
Los electrodomésticos integrados cobran protagonismo aportando una estética más limpia y ordenada al ambiente. Además, soluciones como campanas extractoras integradas en la encimera o en la placa consolidan el concepto de «cocina invisible».

Almacenamiento y nuevas áreas
El espacio de almacenaje sigue siendo prioritario. Por ello, las propuestas de almacenamiento inteligentes incluyen opciones en columna o integradas en la propia isla, que mantienen la superficie despejada; gaveteros bajo encimera; armarios hasta el techo que aprovechan cada centímetro y despensas de gran capacidad.
También se valoran espacios funcionales añadidos como oficinas flexibles, superficies plegables o electrodomésticos compactos y multifunción que aprovechan cada rincón y liberan espacio.
Por último, los desayunadores se consolidan como una solución práctica para guardar pequeños electrodomésticos, manteniendo despejada la zona de trabajo y maximizando la organización.

Iluminación y tecnología
Por lo que respecta a la iluminación de la cocina, los expertos de AMC destacan el predominio de la entrada de luz natural complementada con iluminación funcional, imprescindible para las zonas de trabajo. En este sentido, las luces bajo los muebles altos, en el interior de vitrinas y las lámparas colgantes ayudan a lograr un ambiente armónico y acogedor.
Del mismo modo, ganan peso los sistemas inteligentes de iluminación y temperatura, regulables de forma remota. Y es que la tecnología ha entrado en la cocina para quedarse, facilitando la vida a los usuarios, contribuyendo a la sostenibilidad y a una vida sana y ayudando a generar una experiencia cada vez más personalizada.
Por eso, AMC menciona en este punto desde los electrodomésticos inteligentes, espaciosos y eficientes, pasando por los equipos para comer más saludable como los hornos con cocción al vapor, las campanas extractoras potentes pero silenciosas, hasta los grifos con control de temperatura.
También apunta la cada vez mayor integración tecnológica en la cocina de la mano de soluciones de carga inalámbrica, electrodomésticos conectados, asistentes de voz, control mediante aplicaciones móviles, etc.
*Para más información: www.amcocina.com








