La sostenibilidad del mobiliario doméstico ya puede medirse: claves de la nueva certificación

Síguenos en nuestras RRSS
La sostenibilidad del mobiliario doméstico ya puede medirse: claves de la nueva certificación

El Reglamento de diseño ecológico de productos sostenibles (ESPR, Reglamento UE 2024/1781) y el pasaporte digital de producto marcarán un nuevo escenario en la evaluación del impacto ambiental de los bienes de consumo en la Unión Europea. Este marco regulatorio se completará con actos delegados específicos para cada familia de producto, entre ellos el correspondiente al sector del mobiliario, aplicable también al mueble de cocina y cuya publicación está prevista para 2028, con entrada en vigor obligatoria estimada de año y medio tras su publicación.

El Plan de Trabajo 2025-2030 sobre ecodiseño ya señala el elevado potencial de mejora en materia de uso eficiente de recursos, ya que la producción y el suministro de materiales representan una de las principales fuentes de impacto ambiental en ámbitos como el cambio climático, la acidificación, la eutrofización o la generación de residuos. Además, avanzar en esta dirección contribuirá a mejorar otros factores relacionados con el aire, el suelo y la biodiversidad.

Una herramienta para adelantarse a la regulación europea

Ante esta nueva realidad normativa, las empresas del sector del mobiliario doméstico no tienen que esperar a la obligatoriedad de la regulación para comenzar a adaptarse. En este contexto nace la certificación “Mobiliario Sostenible”, impulsada por la Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC) y desarrollada por Certinalia (Grupo Tecnalia), un esquema voluntario que permite demostrar mediante evidencias objetivas el compromiso de las compañías con los criterios que marcarán el futuro del ecodiseño europeo. La certificación cuenta con tres niveles de cumplimiento, desde una primera fase (nivel 1) más accesible para acercar los requisitos europeos al conjunto del sector, hasta un nivel avanzado (nivel 3) alineado con el reglamento de ecodiseño y con una visión más amplia de la sostenibilidad.

Cómo se estructura la evaluación de sostenibilidad del mobiliario

La certificación no analiza únicamente el producto final, sino que contempla una evaluación global basada en cuatro áreas de estudio. Cada una de ellas incorpora requisitos obligatorios y criterios puntuables, con una valoración máxima de 50 puntos y un total de 19 requisitos de cumplimiento obligatorio.

Materiales: el área con mayor peso dentro de la certificación

El área de Materiales (16 puntos) es el que tiene mayor peso, coherente con el propio plan europeo de ecodiseño sobre dónde está el mayor impacto ambiental. Incluye requisitos sobre madera y tableros (origen legal, procedencia de gestión forestal sostenible, baja emisión de formaldehído, contenido reciclado, proximidad del proveedor), piezas plásticas (marcado para hacer más fácil el reciclaje, ausencia de plásticos halogenados), barnices y lacas (libre de metales pesados y compuestos CMR, bajo contenido en compuestos orgánicos volátiles), adhesivos de bajo COV, herrajes resistentes a la corrosión y embalajes reciclables y con contenido reciclado.

Producto: muebles diseñados para durar, repararse y reciclarse

Producto (11 puntos) analiza el mueble una vez finalizado, valorando aspectos relacionados con su durabilidad y capacidad para mantenerse en uso durante más tiempo. Aquí se halla uno de los requisitos más exigentes del esquema: la obligación de asegurar el suministro de recambios originales o equivalentes tras la venta durante varios años muy por encima de la garantía legal habitual.

Es una de las exigencias que mejor resume el cambio de visión que propone la certificación: ya no es suficiente con fabricar de forma responsable, también hay que diseñar productos que puedan repararse y mantenerse en uso durante mucho más tiempo, disminuyendo así la demanda de nuevas materias primas y, con ella, buena parte del impacto ambiental vinculado a su extracción y transformación. A esto se suma el diseño pensado para facilitar el desmontaje y el reciclaje de los componentes al final de su vida útil.

Instalaciones productivas: hacia una fabricación más eficiente

El área Instalaciones productivas (13 puntos) valora las prácticas del propio proceso de fabricación: gestión ambiental y de productos químicos, reducción de residuos peligrosos y no peligrosos, optimización del consumo de agua (incluyendo también sistemas en circuito cerrado) y utilización de energías renovables.

Organización: la sostenibilidad desde la gestión empresarial

Organización (10 puntos) es el área menos ligada directamente al producto y al reglamento de ecodiseño, pero indispensable para dar una visión completa de la empresa: seguridad y salud laboral, políticas de responsabilidad social y gobernanza, y cálculo de la huella de carbono corporativa.

Una certificación para anticiparse al futuro del sector del mueble

La certificación no reemplaza a otros sistemas de gestión existentes, sino que los complementa al centrarse específicamente en la sostenibilidad del producto que llega al mercado. Su enfoque es especialmente riguroso, ya que se aplica a todas las series fabricadas en un mismo centro de producción y no únicamente a aquellas referencias consideradas como más sostenibles dentro del catálogo.

Para las empresas del sector, anticiparse a la futura obligatoriedad del acto delegado de mobiliario supone una doble ventaja: prepararse con antelación para la entrada en vigor de la normativa europea y contar desde ahora con una herramienta diferencial, objetiva y verificable ante clientes y distribuidores, cada vez más interesados en conocer el impacto ambiental de los productos que adquieren.

*Para más información: certinalia.com/ / www.amcocina.com

Sigue leyendo