Flor de Anhelo: la cocina abierta con isla de Alba Carrillo diseñada por Línea 3 Cocinas

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Flor de Anhelo: la cocina abierta con isla de Alba Carrillo diseñada por Línea 3 Cocinas

La colaboradora de televisión, Alba Carrillo, ha apostado por una transformación radical de su vivienda en Madrid mediante una reforma integral de cocina firmada por Línea 3 Cocinas. El proyecto, bautizado como Flor de Anhelo, consistió en convertir una cocina cerrada e independiente en una moderna cocina abierta con isla, integrada visualmente con la entrada de la vivienda y concebida para adaptarse a su estilo de vida.

La intervención comenzó con el derribo del tabique que separaba la cocina del resto de la planta. Gracias al diseño desarrollado por Línea 3 Cocinas, lo que antes era una estancia aislada se transformó en un espacio abierto, funcional y conectado con el resto de la vivienda.

El resultado es una cocina de aproximadamente 16 m², con unas dimensiones de 3,96 metros de ancho por 4,04 metros de fondo, donde cocina y recibidor conviven en un único ambiente.

Diseñar una cocina alrededor de quien la vive

Cuando Alba Carrillo llegó al estudio, la conversación no giró en torno al estilo. Lo primero fue identificar los aspectos de su cocina que condicionaban su comodidad en el día a día. El primero tenía que ver con la ergonomía. Con una altura de 1,78 m, trabajar sobre una encimera estándar de entre 85 y 90 cm supone mantener una ligera inclinación corporal de forma continuada, una postura que, con el tiempo, puede generar molestias y sobrecarga en la zona lumbar.

La segunda necesidad estaba relacionada con la campana extractora. En una cocina abierta, los modelos suspendidos sobre la placa pueden convertirse en una barrera visual, interrumpiendo las vistas y rompiendo la sensación de amplitud que se busca en este tipo de distribuciones.

A estas premisas funcionales se sumó una preferencia estética muy definida. Cuando Ana Nieves, Project Manager del proyecto, le presentó el modelo Compac Petra Estremoz, la decisión fue inmediata. Para Alba, la personalización es precisamente lo que marca la diferencia: encontrar un estudio capaz de comprender sus necesidades, anticiparse a los detalles y diseñar una cocina pensada específicamente para ella. Esa filosofía fue la que guio todo el desarrollo del proyecto.

Cómo la distribución define el carácter del espacio

La cocina se estructura en torno a dos piezas principales: el frente lineal de trabajo y la isla central.

El frente resuelve en línea todo el área de almacenamiento y equipación. De izquierda a derecha: columna de frigorífico integrado a puerta de mobiliario, columna de horno y microondas, zona de fregadero bajo encimera con lavavajillas completamente integrado. Los muebles bajos se han elevado hasta los 80 cm de altura, apoyados sobre un zócalo de 10 cm. Por su parte, las columnas aprovechan al máximo la altura disponible, alcanzando los 225 cm sin dejar espacios perdidos.

La isla es el elemento central del proyecto, tanto en términos ergonómicos como sociales. Su altura supera la estándar, adaptándose a la anatomía de la cliente: cocinar ahora ocurre con los codos en ángulo natural y la espalda recta, sin compensaciones posturales. Bajo la placa de cocción, cajones y gavetas facilitan el orden de los utensilios que se usan más frecuente. En el costado orientado a la entrada y también hacia el salón, la isla establece una transición fluida entre los dos espacios, sin que ningún elemento tenga protagonismo.

El perfil gola recorre todo el perímetro de la cocina, tanto en los bajos como en la isla, deshaciéndose de los tiradores del plano de los frentes y sin generar interrupciones en las líneas.

Materiales y acabados: el equilibrio entre textura, luz y durabilidad

La carpintería combina dos acabados de Træ seleccionados con una intención muy precisa. En la parte inferior, los muebles bajos en Ondas Crayon presentan una superficie con relieve y acabado mate que no refleja la luz, sino que la absorbe, aportando textura, profundidad y un mayor peso visual que ayuda a asentar el espacio.

Los muebles altos y las columnas en estratificado blanco roto aportan ligereza visual y amplían la sensación de espacio en esta cocina abierta. El contraste con el acabado Crayon de los muebles bajos no es decorativo, sino funcional: uno aporta estabilidad y el otro amplitud, logrando un conjunto equilibrado y coherente.

En el interior, las gavetas incorporan un acabado en grafito y el sistema de apertura combina puertas abatibles con cajones que optimizan al máximo cada milímetro disponible.

La encimera principal está realizada en Compac Petra Estremoz, un cuarzo de gran formato con veteado mineral y fuerte presencia. Se trata de un material altamente resistente a manchas, impactos y al uso intensivo diario, que no requiere mantenimiento específico y mantiene intactas sus propiedades y apariencia con el paso del tiempo, un factor clave en una vivienda de uso habitual.

El fregadero Schock Veravent Brooklyn N100L en acabado Superwhite, fabricado en Cristalite+, ofrece alta resistencia a golpes, manchas y cambios de temperatura, integrado bajo encimera para un acabado limpio. La grifería Schock Kavus en cobre aporta el único acento cálido del proyecto, añadiendo carácter sin romper la armonía general.

La iluminación se resuelve con tiras LED ocultas bajo los muebles altos y en la isla. De día predomina la luz natural, mientras que por la noche la iluminación artificial realza la encimera en Compac Petra Estremoz, que adquiere un mayor protagonismo visual y carácter escultórico.

Electrodomésticos integrados para una cocina abierta sin interrupciones

Toda la equipación es de AEG, seleccionada no como una elección estándar de marca, sino bajo un criterio claro de integración: que cada electrodoméstico se incorpore al diseño sin alterar la continuidad estética ni evidenciar su presencia.

La placa de inducción AEG Serie 6000 de 80 cm concentra cocción y extracción en una sola pieza. La campana queda integrada en la superficie de trabajo, eliminando estructuras colgantes o volúmenes verticales que interrumpan la percepción de la cocina abierta. Sus controles tipo slider independientes con temporizador Eco por zona, junto con la función Bridge, permiten adaptar la superficie de cocción a recipientes de mayor formato. Así, la zona de cocción se integra completamente en la encimera en Compac Petra Estremoz, haciendo que la extracción esté presente funcionalmente, pero no visualmente.

El horno pirolítico se integra en columna con capacidad pensada para el uso intensivo de una cocina principal. Sobre él se sitúa el microondas, ambos con acabado en cristal negro para mantener una lectura visual unificada. El frigorífico combi, de gran altura, se integra completamente en el mobiliario sin romper la continuidad del conjunto, mientras que el lavavajillas silencioso se adapta perfectamente a la dinámica de una cocina abierta.

En conjunto, Flor de Anhelo no parte de un catálogo de productos, sino de las necesidades reales de uso diario y de una selección de materiales pensada para emocionar. El resultado es un espacio reconocible para quien lo habita desde el primer momento, donde cada decisión responde a la forma de vivir de su usuaria.

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*Para más información: https://www.cocinaintegral.net/disenos-de-cocina/linea-3-cocinas/

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