El decálogo de la reforma de la cocina, según Èggo


El verano y los meses precedentes son la época preferida por los consumidores para la reforma de la cocina, según los datos recogidos por la cadena Èggo Kitchen House en sus 63 puntos de venta.

04.07.2019 El verano es el periodo que muchas familias aprovechan para la puesta a punto del hogar. La cocina, que ha dejado de ser una pieza de servicio para convertirse en una de las estancias donde se hace gran parte de la vida familiar, es la reina de la reforma en esta época, según la experiencia de la cadena belga fabricante de cocina Èggo Kitchen House en sus 63 establecimientos.

Èggo Kitchen House tendencias en cocinas

Alberto Terán, director comercial de la firma, aconseja que antes de vestir o de realizar la reforma de una cocina, es importante reflexionar sobre los aspectos que harán de este espacio un lugar de referencia en el hogar. Tener claros los hábitos diarios, necesidades, gustos y predilección de colores y materiales o tipos de frente es de gran ayuda cuando se empieza a visitar exposiciones para concentrarse en las preferencias y garantizar que la elección cubre las necesidades de cada usuario.

Tercera mayor inversión

No hay que olvidar que la cocina es la tercera mayor inversión que realizan las familias a lo largo de su vida tras la compra de la vivienda y el coche, por lo que el presupuesto del que se dispone es otra de las claves a considerar. En el caso de las tiendas Èggo, con un tícket medio de 7.600 euros el consumidor, puede acceder a diseños contemporáneos y a muebles de calidad fabricados a medida en sus instalaciones alemanas, que cuentan con 10 años de garantía. Las propuestas de reforma de la cocina de la marca incluyen siempre los electrodomésticos y la encimera, así como los servicios de transporte y montaje.

Antes de tomar una decisión en la reforma de la cocina, es crucial meditarlo bien y establecer un presupuesto. El equipo de Èggo, que vende e instala más de 18.000 cocinas cada año, ha confeccionado un decálogo que sirva de guía a los usuarios para acertar en la elección. Aunque advierte Terán que para nosotros es fundamental que el diseño y planificación de cada cocina cuente con el sello personal del cliente para que responda a sus necesidades al cien por cien:

1.- Tomar nota de las medidas del espacio disponible y de los elementos fijos.

Es el primer paso para conocer con precisión el espacio, sus posibilidades y limitaciones, por ejemplo, vigas o pilares. Además hay que considerar los elementos fijos o que no se desee cambiar, como las salidas de humos, desagües, enchufes o tomas de agua porque también influirán en las opciones de planificación de la cocina. Otros elementos básicos atener en cuenta son la ubicación de las puertas, ventanas o la apertura a otras habitaciones como el salón o la terraza. Por último, hay que prestar atención a temas legales como los sistemas de evacuación de gases o salida de la caldera, que no deben taparse en ningún caso.

2.- Recubrir las paredes con estilo.

Para estar a la última, las paredes se pueden decorar con pintura lavable, papel pintado vinílico o con azulejos hidráulicos. La pintura es la mejor opción para en el futuro hacer un lavado de cara de la cocina de forma rápida y económica, puesto que los diseños de los muebles de cocina actuales perduran más en el tiempo que la decoración de pared. Por eso, los especialistas de Èggo recomiendan pintar en vez de alicatar las paredes que quedan fuera de las zonas de trabajo y estas revestirlas con paneles decorativos de cristal o de material de encimera.

3.- El suelo, siempre práctico pero sin renunciar a la estética.

Si se prefieren los materiales porcelánicos en la reforma de la cocina, deben ser del mayor tamaño posible para evitar que la suciedad se adhiera a las juntas. Otra opción muy en tendencia es elegir un laminado imitando madera.

4.- Organización en triángulo.

El diseño de la cocina siempre debe respetar tres zonas de trabajo diferenciadas: cocción, lavado y almacenaje. La primera, casi siempre está condicionada por la ubicación de la salida de humos, que indica dónde colocar la campana extractora y debajo de ella la placa. Incluye también el horno y el microondas. La zona de lavado y preparación de alimentos precisa de desagües y toma de agua para conectar el grifo, fregadero y el lavavajillas. En la de almacenaje se distribuye el frigorífico, despensa, columnas y armarios. Tener claras las prioridades es importante para optar por el tipo de estructura que permita tener todo a mano. Por ejemplo, un lavavajillas en altura, dentro de una columna cerca de la zona del fregadero, permite meter dentro los platos, cubiertos o los vasos sin necesidad de agacharse.

5.-Seleccionar la distribución que se adapta al espacio.

Para lograr una planificación realista, hay que tener en cuenta las dimensiones y forma de cada cocina. En el caso de superficies alargadas con menos de 2 m de ancho se recomienda la distribución tradicional en línea. Para cocinas alargadas y anchas es preferible el montaje en paralelo. La distribución en L permite dotar de gran espacio de almacenaje, zonas amplias de trabajo, sin elementos que impidan la circulación y reservar un área para comer. Si la planta es cuadrada es mejor una distribución en U en la que se puede incluir una península. Por último, la isla, el formato más deseado por los consumidores, requiere disponer como mínimo de 15 metros cuadrados y se ha de considerar un espacio de 0,90 centímetros a su alrededor para que la circulación y la apertura de los armarios y electrodomésticos no encuentre obstáculos.

6.-Mejor muebles a la medida y ensamblados en fábrica que tipo kit.

Es la fórmula que reporta mayor calidad y durabilidad. Los muebles ensamblados en fábrica tienen una robustez imposible de lograr con muebles en kit, sus acabados y ángulos son homogéneos, por lo que garantizan el correcto funcionamiento durante muchos años. Lo mismo sucede con los accesorios, guías de cajones y gavetas, las bisagras de las puertas o los herrajes de los abatibles. Es preciso asegurarse de que se montan en una fábrica y con la maquinaria adecuada para que con el paso del tiempo sigan haciendo su función como el primer día.

7.-Electrodomésticos ajustados a las necesidades.

Es una partida que, por su cuantía, hay que contemplarla en el presupuesto. Antes de elegirlos, es preciso valorar las necesidades reales para que el frigorífico responda a los requisitos de capacidad y a las costumbres de compra de la familia. De igual forma, las costumbres y técnicas preferidas a la hora de cocinar definirán el tipo de horno o encimera de cocción. En el caso de la campana, lo mejor es elegir un modelo que garantice una correcta absorción y un bajo nivel sonoro, sobre todo, cuando la cocina está integrada en el salón. En las tiendas Èggo, todos sus proyectos incorporan los electrodomésticos ofreciendo una extensa gama en prestaciones y de diferentes calidades.

8.-Optar por una encimera práctica pero también decorativa.

Su función es doble. Por un lado, es uno de los elementos decorativos que más llaman la atención y marcan el acabado de la cocina; por otro, es un elemento de trabajo en el que se desarrollan múltiples tareas y ha de ser resistente. Los materiales más indicados son los porcelánicos, que aguantan altísimas temperaturas y son inmunes al rayado. Otra opción son las encimeras de cuarzo compacto que también son muy resistentes y fáciles de limpiar, aunque no tan resistentes al calor. Una posibilidad más económica son las encimeras laminadas o estratificadas. A la hora de elegir y buscando la máxima resistencia a los golpes, si el material lo permite, es preferible un acabado en canto redondeado, puesto que en liso suele ser más delicado.

9.-Grifos y fregadero con diseños que no resten utilidad.

Recomendamos decantarse por piezas prácticas. Los grifos extraíbles con manguera son más costosos pero muy útiles para limpiar piezas de menaje grandes o llenar el cubo de la fregona. El fregadero, sin embargo, está condicionado por el mueble en el que irá instalado. Cuando es pequeño, lo mejor es elegir un modelo de un solo seno, pero si el espacio lo permite es preferible optar por un fregadero de gran capacidad en el que se puedan lavar las bandejas del horno o bien un modelo de dos senos. Otro factor a considerar es su facilidad de limpieza, por lo que es mejor inclinarse por modelos sin curvas ni ornamentos en el exterior, mientras que el interior del seno debe mantener una curva con un radio 15 para combinar diseño y practicidad.

10.- Iluminación adecuada a cada espacio.

Hay que buscar el equilibrio entre la funcionalidad para que las zonas de trabajo queden bien iluminadas y la creación de un ambiente acogedor. La tendencia actual es la iluminación led por ser la más económica y no aportar temperatura, además se puede instalar cerca de cualquier elemento e incluso dentro o debajo de los muebles sin que sufran daño. En las tiendas Èggo, se exponen estos sistemas de iluminación que permiten crear, mediante reguladores a distancia, distintos ambientes según la necesidad y el momento.

*Para más información: www.eggo.es

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