Rekker redefine el diseño de cocinas de alta gama con Zabalak, una propuesta que integra arquitectura, interiorismo y paisaje en un único espacio. La firma presenta una cocina abierta concebida para convertirse en el eje de la vivienda contemporánea, donde la luz, los materiales y el diseño dialogan de forma natural con el entorno. Desarrollada desde una visión arquitectónica, Zabalak apuesta por la personalización, la artesanía y la continuidad entre interior y exterior, consolidando la cocina como un espacio de convivencia, bienestar y conexión con el paisaje.
Zabalak: una cocina abierta a la arquitectura y al paisaje
El nombre Zabalak, que en euskera significa amplitud y apertura, sintetiza la filosofía que da forma a este proyecto: una cocina concebida para superar los límites convencionales del espacio doméstico y crear una conexión natural entre la arquitectura, el paisaje y la vida cotidiana. Más que hacer referencia a unas dimensiones generosas, el concepto expresa una manera de habitar en la que interior y exterior, funcionalidad y diseño, materiales y sensaciones se integran con total armonía.
Concebida como mucho más que un espacio destinado a cocinar, Zabalak interpreta la cocina como el auténtico centro de la vivienda. Un lugar pensado para reunirse, compartir y disfrutar del día a día, donde cada uso cotidiano forma parte de una experiencia más amplia, estrechamente vinculada con el entorno y con una forma de vivir abierta, serena y contemporánea.
Javier Castilla, CEO y director de Producto de Rekker explica que “con Zabalak queríamos explorar una cocina donde la arquitectura no termina en los límites de la vivienda. Un espacio capaz de abrirse al paisaje, donde la materia, la luz y el oficio construyen una experiencia cotidiana pensada para perdurar. Es una cocina que habla de cómo vivimos hoy, pero también de cómo queremos seguir viviendo mañana.”


Arquitectura integrada: una cocina conectada con el exterior
Zabalak ha sido concebida para proyectos donde la vivienda mantiene una relación permanente con el exterior. Grandes aperturas, distribuciones fluidas y una composición volumétrica cuidada al detalle permiten que la luz natural inunde el espacio y que el paisaje esté dentro de la experiencia doméstica.
La cocina pasa de ser una estancia independiente al elemento que articula la vivienda, conectando comedor, salón y terraza con total naturalidad. Cada volumen responde a un ejercicio de equilibrio y proporción que contribuye a una experiencia intuitiva y una lectura limpia de todo el conjunto.
Esta continuidad se extiende hacia el jardín a través de la cocina K7 Outdoor Kitchen, integrada en la terraza como una extensión natural del proyecto. Las dos cocinas comparten un mismo lenguaje arquitectónico, los mismos materiales y filosofía de diseño, permitiendo que cocinar y compartir crucen los límites del interior para abrirse al paisaje. Más que dos espacios diferenciados, forman parte de una sola experiencia de habitar.

Madera de roble macizo y materiales nobles: la identidad de Zabalak
La personalidad de Zabalak se expresa especialmente a través del diseño de sus frentes, elaborados en roble macizo mediante una composición de listones verticales que aporta identidad y carácter.
Esta solución realza la belleza de la madera natural, creando un efecto visual lleno de ritmo, profundidad y fuerza arquitectónica. La disposición repetitiva de las lamas genera un sutil juego de luces y sombras que varía a lo largo del día, enriqueciendo la percepción del espacio y aportando dinamismo y textura al conjunto.
Cada puerta integra, además, un tirador fabricado en el mismo roble macizo que, en algunos módulos, alcanza hasta 2,20 m de longitud. Más allá de su función práctica, este elemento se integra plenamente en el diseño del mobiliario, reforzando la continuidad visual de las líneas y reflejando el elevado nivel de precisión técnica y el saber hacer artesanal que caracterizan a Rekker en el trabajo de la madera.
Materiales que crean atmósferas
En Zabalak, los materiales no solo responden a criterios técnicos. Cada superficie ha superado el proceso selectivo por su capacidad para construir una atmósfera, dialogar con la luz y acompañar el paso del tiempo con la mayor naturalidad.
La madera de roble brinda calidez, profundidad y autenticidad, convirtiéndose en el elemento vertebrador del proyecto. Su presencia equilibra la pureza de los grandes volúmenes y fija una relación sensorial con el espacio.
Junto a ella, las superficies minerales de alta gama introducen precisión, continuidad visual y resistencia al uso diario.
La combinación entre ambos materiales se traduce en el equilibrio entre tradición e innovación, donde cada textura ayuda a reforzar el carácter arquitectónico de la cocina sin renunciar a una experiencia de uso completamente funcional.
Distribución, almacenaje y fabricación artesanal al servicio del usuario
La distribución de Zabalak gira en torno a un gran volumen horizontal de líneas depuradas y generosas proporciones que concentra las principales áreas de preparación, cocción, lavado y almacenaje. Más que una encimera, se convierte en el centro de la vivienda, un espacio pensado para cocinar, reunirse y compartir.
Como complemento, un volumen vertical alberga las columnas de refrigeración y las soluciones de almacenamiento, integrándose de forma discreta en el conjunto. Su diseño favorece una lectura limpia del espacio y permite que la arquitectura y la riqueza de los materiales se expresen con total naturalidad.
El proyecto se completa con un aparador que funciona como una prolongación de la cocina hacia el comedor. La fusión de módulos cerrados y estanterías retroiluminadas proporciona profundidad, ligereza visual y nuevas posibilidades de personalización, reforzando la continuidad entre las diferentes áreas de la vivienda.
La atención por el detalle también se aprecia en el interior del mobiliario. Los cajones, fabricados en madera, incluyen un ensamblaje mediante cola de milano, una de las técnicas tradicionales más icónicas de la ebanistería. Este sistema asegura una mayor resistencia estructural y expresa el respeto por el oficio y el cuidado por cada decisión constructiva que definen a Rekker.


Rekker apuesta por cocinas de alta gama diseñadas para perdurar
Con Zabalak, Rekker consolida una filosofía de diseño en la que la excelencia se refleja en el equilibrio de las proporciones, el rigor constructivo, la nobleza de los materiales y el valor de la fabricación artesanal.
Lejos de convertirse en un elemento protagonista, esta cocina se integra de manera natural en la arquitectura de la vivienda, formando parte de un proyecto concebido para perdurar. La combinación de materiales, luz y entorno da lugar a un espacio sereno, atemporal y pensado para disfrutarse a diario.
Para Rekker, la cocina trasciende su función práctica. Es el lugar donde convergen arquitectura, diseño y estilo de vida, creando un espacio que acompaña la forma de habitar contemporánea.
*Para más información: www.cocinasrekker.com







