La Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC) apunta la idoneidad del mes de septiembre para reorganizar la cocina y efectuar tareas de mantenimiento coincidiendo con el Día Mundial de la Limpieza, el 20 de septiembre. En la imagen de cabecera, solución de Hettich.
Hay dos fechas en el calendario que tienen sabor de inicio, de puesta en marcha de nuevos propósitos y proyectos. Una es Año Nuevo, y la otra, septiembre. Y es que, tras las vacaciones de verano, todo vuelve a empezar: regresan los horarios, el colegio, la universidad, el trabajo, las comidas entre semana y las rutinas que el periodo estival había dejado aparcadas. Por eso, desde AMC recuerdan que el noveno mes del año supone una excelente ocasión para reorganizar los espacios del hogar, entre ellos, la cocina.
En este sentido, septiembre es ideal para recuperar el orden, reorganizar y preparar la cocina para los meses venideros. Por ello, coincidiendo con el Día Mundial de la Limpieza, el 20 de septiembre, la Asociación de Mobiliario de Cocina (AMC), impulsora de “La Buena Cocina Hecha en Casa”, propone ponerla a punto. No solo a través de la limpieza, sino también del orden, el mantenimiento y el cuidado de todos los elementos que intervienen en su uso cotidioano.
Una cocina ordenada y bien mantenida no solo resulta más agradable, sino que facilita las rutinas cotidianas y ayuda a prolongar la vida útil de mobiliario y equipamiento. Por ello, la AMC reúne algunas claves sencillas para empezar el nuevo curso con la cocina preparada.
Por dónde empezar
Un buen punto de partida para resetear nuestra cocina tras el verano son, como apuntan en AMC, aquellos espacios que no se ven. Zonas como la despensa, los cajones y el interior de los armarios pueden llevar tiempo sin revisar. Así, la vuelta a la rutina puede ser el momento perfecto para vaciarlos, eliminar lo que no usamos y reorganizar cada zona.

Colocar los productos y utensilios de uso diario en las zonas más accesibles ayuda a simplificar las tareas y evita perder tiempo buscando lo que necesitamos. Soluciones como cajones de extracción total, interiores compartimentados o sistemas específicos para rincones permiten comprobar de un vistazo lo que guardamos y aprovechar todo el espacio disponible. Más que en disponer de más espacio, muchas veces la clave es utilizar mejor el que tenemos.
Despejar la encimera
Igualmente, desde AMC también recomiendan mantener la encimera libre de objetos. Y es que durante las vacaciones es posible que pequeños electrodomésticos, utensilios o recipientes terminen acumulándose sobre las superficies de trabajo. Es el momento de decidir qué necesitamos realmente tener siempre a mano.

Por que una encimera despejada, además de mayor sensación de orden y amplitud, también facilita el trabajo diario en la cocina.
Según los expertos de AMC, «guardar aquellos pequeños electrodomésticos que utilizamos de manera ocasional y reservar la encimera para lo realmente necesario puede transformar la percepción y el funcionamiento de la cocina sin necesidad de hacer ningún cambio estructural«.
Relacionado con esto está la ubicación elegida para guardar las cosas. Por ejemplo, desde AMC recomiendan evitar situar cafeteras, tostadoras o hervidores justo debajo de los armarios altos, ya que el calor y el vapor que desprenden pueden acabar afectando a los muebles con el paso del tiempo.
La campana, un punto clave
Desde luego que si pensamos en limpiar a fondo la cocina hay un elemento que nadie pasa por alto y ese es la campana extractora. Su uso diario hace que requiera un mantenimiento con cierta frecuencia. Su función de absorber vapores, grasa y olores, hace que mantener limpios sus filtros resulte fundamental para su correcto funcionamiento. Desde la AMC recuerdan que unos filtros sucios pueden reducir su eficacia, incrementar su consumo y acumular grasa susceptible de prenderse y provocar un incendio.

Aprovechar esta puesta a punto de septiembre para revisar y limpiar los filtros, siguiendo siempre las indicaciones específicas del fabricante, puede ayudar a mejorar su rendimiento y mantener un ambiente más agradable en la cocina. También es importante procurar una buena ventilación al cocinar para evitar que el vapor se condense sobre el mobiliario y, en el caso de determinadas campanas integradas o inclinadas, secar la condensación que pueda generarse después de su uso.
Cada material necesita sus cuidados
Dado que entre los elementos de una cocina figuran diferentes materiales, cada uno con su propia composición, es fundamental escoger los útiles y productos de limpieza adecuados, ya que productos muy abrasivos pueden ser perjudiciales. De esta manera, como recomendación general, la AMC aconseja utilizar paños o gamuzas que no dejen pelusa y productos neutros y suaves, evitando disolventes y lodo lo que pueda dañar las superficies. Ante cualquier duda, lo más recomendable es seguir las instrucciones de cuidado y mantenimiento de cada fabricante.

Por otro lado, desde la asociación insisten en que una buena limpieza no consiste solo en eliminar la suciedad, sino también en conservar los materiales en buenas condiciones durante más tiempo. Y para ello apuntan pequeños hábitos que ayudan. Como esperar unos 20 minutos antes de abrir el lavavajillas una vez terminado el programa. De esta manera damos tiempo al vapor a condensarse en su interior y se evita que afecte a los muebles cercanos.
Reorganizar también para reciclar mejor
Asimismo el reset de septiembre puede ser también una oportunidad para revisar cómo se gestionan los residuos en la cocina. En este punto, tener recipientes diferenciados, accesibles y ubicados cerca de las principales zonas de trabajo facilita la separación de residuos y convierte el reciclaje en algo sencillo y habitual.

Igualmente, revisar la despensa y el frigorífico permite detectar alimentos próximos a su fecha de consumo, reorganizar las compras y evitar que determinados productos queden olvidados al fondo de armarios y cajones.
“Desde la AMC defendemos que una buena cocina no solo debe estar bien diseñada y contar con materiales de calidad, también debe cuidarse para mantener sus prestaciones con el paso del tiempo. Incorporar ese cuidado a nuestras rutinas es una forma sencilla de protegerla”, señalan en la asociación.
Por todo ello, el Día Mundial de la Limpieza puede convertirse en algo más que una jornada dedicada a limpiar. También puede ser la excusa perfecta para recuperar el orden, cuidar aquello que nos acompaña cada día y preparar la cocina para todos los momentos que están por venir durante el nuevo curso.
*Para más información: www.amcocina.com








